Carmen

Jordi Urbón crea un espacio bisagra que se mueve en la ambigüedad, en el que convergen los aspectos más íntimos de la condición humana. Sus personajes parecen estar situados en una especie de encrucijada, al borde del abismo, en un territorio problemático que los aboca a un mundo desconocido. Ciertamente, podrían representar una metáfora de nuestros tiempos. La soledad, el aislamiento, la falta de comunicación o el desasosiego que atraviesa al hombre contemporáneo quedan al descubierto en una época en la que el individuo está condenado a vivir una realidad que lo arroja al desamparo, a lo inaprensible.

Magdala Perpinyà

Obras